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Pro Libertate

Un repaso a los asuntos laborales.

Se publicó hace unos meses en la revista Cadíz, editada por UDE Liberal de la Universidad Carlos III, una entrevista que se me hizo durante el verano de 2006 en mi despacho de Oviedo. Por falta de especio se publicaron parte de mis declaraciones, las más "impactantes" y que no dejaron indiferente a nadie. Ver.

Publico ahora la entrevista al completo.

Ahora que está tan de moda el tema de la memoria histórica, es curioso ver el cariño que le tiene la izquierda a una legislación laboral de marcado influjo fascista… (Franco, Mussolini…) 

Bueno, es totalmente normal. Al final es lo mismo. Las denuncias han sido múltiples, Martín Amis, Revel, Arendt, etc. Basta saber de dónde nace el fascismo o el nacionalsocialismo, o de dónde viene Mussolini. ¿Por qué  la legislación franquista es tan pro-laboral? Pues por los orígenes falangistas.

La izquierda no liberal lo que hace es defender los mismos postulados que defendieron siempre, con distintos nombres: comunismo, fascismo, franquismo o como se quiera llamar. Lo que pasa es que lo enmascaran muy bien, la gran mascarada de Revel. Pero claro, cuando le explicas esto a la gente, y le dices por ejemplo que la Seguridad Social en España es parte de la legislación franquista, se escandaliza y se sorprende, cuando no lo niega. Lo mismo con la paga de verano que era del 18 de julio, etc. 

¿Es necesaria la legislación laboral? ¿No debieran quedar las relaciones laborales sometidas al derecho civil? 

Yo no llegaría a tal extremo. El Derecho del Trabajo nace en una época en la que cuando se hablaba de la cuestión social, el Derecho Laboral protegía a la parte más débil, y eso es, para mí, un dato objetivo, más en mi región Asturias. No se puede negar que hubo una época histórica en que los trabajadores no tenían ningún medio para defenderse de empresas ultraprotegidas por la oligarquía política, y desde la Administración se intentó equilibrar a las partes. Ahora bien, la sociedad cambia y evoluciona y ya no tenemos niños en España trabajando, ni jornadas maratonianas, por eso lo que hay que hacer es ir restringiendo la intervención que tiene la Administración y, más que ésta, los llamados agentes sociales, que son el verdadero enemigo que tiene la economía y las relaciones laborales en nuestro país. ¿Por qué unos señores que se llaman representantes de los trabajadores o de los empresarios redactan directamente leyes, sin tener representación de ningún tipo? En España, por ejemplo, los sindicatos no llegan al 15% de afiliación y la estructura de los empresarios no es en ningún caso democrática ni representativa. Siendo así, ¿por qué ellos se reúnen, redactan una ley, se la dan al Gobierno y éste, elegido por la voluntad popular, acepta esa ley, no la modifica, la publica en el BOE y dice que eso es maravilloso? Bueno, pues eso es neocorporativismo puro y duro al estilo franquista o castrista. Esto es el verdadero cáncer. 

¿Quizá sería un gran avance hacerlo dispositivo?

 Un gran avance, tal y como están las cosas, sería ir eliminando muchas de las cosas que hay hoy en día, pero no hasta el punto de hacerlo dispositivo porque hay situaciones en las que los trabajadores aún están en clara inferioridad. En España la economía no ha evolucionado lo suficiente. Ese es nuestro problema. Antes se decía que los trabajadores no estaban en situación de igualdad frente a los empresarios y había que ayudarlos porque el empresario no negociaba el contrato de trabajo, así que para el trabajador era un simple contrato de adhesión. Hoy en día eso ya no es tan cierto. Hay trabajadores que por su cualificación y por su experiencia exigen y de hecho las empresas se ven volcadas a dar mil favores a la hora de captar y mantener a sus trabajadores, precisamente porque hoy sí que tienen poder para negociar, a parte de aquellos que puede incluso imponer condiciones a la empresa. Ahora bien, por debajo de toda esa gente hay todavía ciertos sectores que tienen que coger lo que les ofrecen porque no tienen el nivel de formación necesario, situación que en una economía realmente avanzada no debería casi existir, pero que mientras existan yo creo que la Administración –no sindicatos ni asociaciones de empresarios- sí debe establecer unos mínimos mecanismos de protección que eviten la exclusión y el caldo de cultivo para la demagogia. En cuanto al famoso despido o la prestación por desempleo u otro tipo de prestaciones sí que habría que ir limitando e incentivando que las personas se hicieran más responsables de sus propios ahorros y que no estuviera siempre pendientes de lo que el Estado va a dar o no. Yo asesoro a muchos inmigrantes que ha montado su propio negocio, ejemplo de emprendedores, que se quejan de que dadas las altas prestaciones que concedemos en España mucha gente, sobre todo sus propios compatriotas, prefieren cobrar el subsidio y no ser contratados, o bien trabajar sin contrato. Ejemplo de que la sobreregulación lleva al mercado negro.           

¿Qué papel juegan los sindicatos hoy en día?, ¿tienen razón de ser? 

Tuvieron su razón de ser. Y en una sociedad que tuvo 40 años una dictadura, pues evidentemente que tuvieron mucho que ver, especialmente destacable el papel de CCOO, al igual que tuvieron su razón de ser a principios del siglo pasado con la “cuestión social”. Hoy en día me cuesta creer que puedan tener un papel importante. Únicamente se dedican a proteger, con el ‘chantaje’ de la ‘paz social’, los salarios y las condiciones laborales de una minoría de trabajadores bien situados, a costa de otros muchos que son, por otra parte, los más cualificados y eficientes. Yo creo que los sindicatos son hoy en día los entes más ‘reaccionarios’ que hay en la sociedad, porque reaccionan a todo tipo de cambio social que no les garantice el nivel económico, como hace cualquier banquero. 

Es por todos conocida la capacidad que el socialismo tiene para perjudicar gravemente a aquellos colectivos a los que pretende proteger: (Jóvenes, inmigrantes y trabajadores poco cualificados) ¿No perjudica el salario mínimo su tasación por el burócrata de turno el paro de muchos jóvenes e inmigrantes cuyo trabajo puede ser valorado por el empresario por debajo de la cifra determinada? 

Sí, es ciertamente una medida harto perjudicial. Especialmente para las microempresas, que son las más abundantes de España, que cada vez que sube el salario mínimo se encuentran con más cotizaciones a la Seguridad Social y otras muchas cosas que tienen como consecuencia la restricción de puestos de trabajo o la contratación de gente por 4 horas para hacerles trabajar 8. Ahora bien, siendo realistas, el salario mínimo es una medida que ningún partido en España se va a atrever a tocar. Es una labor cultural. Otto Bauer decía que la socialdemocracia formaría al ciudadano desde la cuna a la muerte para que todo su pensamiento fuera socialdemócrata. Lo han hecho, y la labor de un liberal es convencer del error, cosa harto difícil. 

A la clase trabajadora) ¿No tiene el coste del despido como medida inmediata el descenso de los salarios de los trabajadores? 

Eso es fundamental. El empresario no debería andar rompiéndose la cabeza pensando en lo que le va a costar alguien que contrata y quien es contratado no debiera preocuparse porque el mercado es tan dinámico que si sale de un trabajo en poco tiempo debería conseguir otro puesto de trabajo. Por tanto, la reducción del coste de despido debería ser una medida inmediata, que los sindicatos saben perfectamente, por otra parte,  que funciona. Te pongo un ejemplo, los laboralistas hemos echado números, y con las últimas reformas, gracias a subvenciones y rebajas en cotizaciones una empresa puede firmar un contrato bonificado, que te obliga a mantener en el puesto al trabajador durante 3 años. Pasado ese tiempo puedes proceder a su despido, su indemnización será muy pareja a los que te ha dado la Administración en subvenciones y rebajas. No se incentiva el empleo fijo, se incentiva la picaresca. 

(A las mujeres) ¿No cree que los supuestos “favores” que la regulación laboral ofrece a al mujer en el trabajo son la causa de la desigualdad de los sexos en las empresas? (Ley de paridad, permiso de maternidad retribuido, permisos de lactancia y por conciliación de la vida laboral y familiar, discriminación salarial o funcional para categorías profesionales equivalentes). 

Pues ciertamente al empresario le sale caro. Yo al respecto pienso que la administración debería desentenderse y que deberían ser los propios empresarios, que inevitablemente estarán obligados a contratar mujeres, los que por iniciativa propia traten de conciliar la vida familiar de sus empleados, que es lo que sucede en multitud de empresas actualmente, pero el gran handicap es la estructura de microempresas de España. 

Y la Ley de Paridad, por supuesto, no es solución… 

Es una ley, como tantas, absurda de todo punto que no deja de ser una vez más un intento por parte del gobierno por controlar la vida de las personas. Lo que no se puede comprender es que en un país donde la libertad de empresa está reconocida constitucionalmente, sea la administración la que diga cómo deben organizarse las empresas. ¿Pero quién es el Gobierno para decir estas cosas, cuando además ellos son los primeros que lo incumplen? Es algo completamente absurdo, que no deja de ser un paso más en el camino de la servidumbre. 

¿Qué opina de que la izquierda haya tolerado y tolere la brutalidad que habitualmente ejercen los huelguistas?, ¿por qué tienen ese "derecho" a poner barricadas, montar guerras callejeras, linchar a compañeros que quieren ir a trabajar a ganarse el pan, y en definitiva, impedir que la gente siga con su vida?  

En España lo tolera la izquierda y lo ha tolerado la derecha. EL derecho de huelga no está seriamente legislado en España y, por lo tanto, hay un uso y abuso permanente. No hay un mecanismo capaz de controlar los abusos o las huelgas salvajes que se dan, como la última de El Prat, y que al final quedan en nada.  Ahora bien, el derecho de huelga no se puede discutir. Está garantizado en la Constitución. Pero claro, tienen que estar garantizados los intereses de los trabajadores en su conjunto, no los de una minoría chantajista que para proteger sus derechos vulneran los demás llegando a usar la violencia física. Por tanto, ya que el derecho está reconocido, hay que regularlo para saber claramente cómo y en qué casos está permitido, y cuando se exceda, la administración está para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Y en cuanto al empresario por su parte, precisamente por esta falta de regulación, no puede hacer más que callarse. El mecanismo del cierre patronal se usa en ocasiones mínimas, de hecho muy pocas veces los tribunales lo han consentido. 

Todo forma parte de nuestra cultura. Consideramos que nuestras reivindicaciones están por encima de cualquier otro derecho, y si cierta asociación revindica la bajada de los precios de la vivienda (aunque lo que de verdad exija es la concesión de viviendas gratuitas por el Estado) no dudan en asaltar una gran superficie de muebles, ocupando la propiedad privada de los accionistas de esa empresa, entorpeciendo a los compradores, y lanzando el claro mensaje de que su exigencia es moralmente superior a la seguridad jurídica. No les importan los demás, ellos han decidido que su reivindicación es lo prioritario, lo más justo. De seguir, todos, ese razonamiento estaríamos a palos permanentemente.

Fin de la entrevista.

Como toda entrevista ésta se presta a multiples críticas y, quizás, algo de lo dicho pudiera ser expuesto de otra forma. En fin, para la historia.  

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